Moorea es la isla tahitiana con más variedad de actividades. No solo en el mar. Acá también hay atracciones interesantes en tierra.

El encuentro con rayas es la actividad más típica de Moorea. Es parte de las excursiones que recorren la costa norte del lagón y/o dan la vuelta a la isla. También incluyen encuentros con tiburones y delfines y, de julio a noviembre, con ballenas jorobadas. Duran entre 3 y 4 horas (38 euros). Si eliges la opción con almuerzo en un islote, durará unas 6 horas (59 euros).
 
Una variante es realizar un recorrido similar en moto de agua. Conducir por las aguas verdeazuladas del lagón es una experiencia fascinante. La travesía de 2 horas surca la costa norte (92 euros por persona, compartiendo moto); la de 3 horas da la vuelta a la isla (109 euros).
 
Dos actividades se relacionan únicamente con delfines. Una sale a encontrarlos cerca de los pasos del arrecife. La organiza el biólogo marino y especialista Michael Poole. La otra interactúa con delfines de Moorea Dolphin Center. Son 5 programas que duran entre 15 y 45 minutos. En uno llamado Apnea podrás nadar aferrado a un delfín.
 
El mundo submarino de Moorea seduce por sus formas y colores. Si no buceas, tienes tres alternativas para descubrirlo: inmersión con casco, semisumergible y lancha con fondo de vidrio.
 
La inmersión con casco la opera Aquablue e incluye 30 minutos de caminata submarina cerca del arrecife (63 euros). No requiere saber nadar (la cabeza ni siquiera se moja), el visor jamás se empaña (una bendición para quienes sufren ese problema cuando bucean con esnórkel) y no quema el sol.
 
La travesía en semisumergible (acuascopio) es buena alternativa si no te quieres mojar. Observas todo desde desde una especie de caja o burbuja de cristal sumergida. Accedes a magníficas vistas submarinas. Los recorridos son de media hora (56 euros) y una hora (83 euros). Máximo 3 adultos.
 
Moorea Adventure opera una excursión de 3 horas en lancha con fondo de vidrio. Incluye también el encuentro con rayas. Salidas por la mañana y por la tarde (76 euros). Máximo 10 pasajeros.
 
Moorea es perfecta para recorrerla en escúter o coche alquilado. No hay cómo perderse. El camino costero (60 km) da la vuelta completa a la isla. En bahía Opunohu puedes desviarte tierra adentro. Este camino lateral asciende hasta Le Belvédère. La vista desde las alturas es notable: el azul profundo de las bahías Cook y Opunohu, separadas por el macizo verde del monte Rotui, y el turquesa luminoso de las aguas próximas al arrecife. Alquilar un vehículo por 4 horas te costará entre 42 euros (escúter), 55 euros (Hyundai i10) y 67 euros (Hyundai Getz).
 
En la zona de Haapiti encontrarás el Tiki Village (entrada gratuita). La aldea expone un panorama cultural completo del pasado y presente de las islas tahitianas. Acá se realizan los matrimonios tahitianos de las celebridades. Puedes almorzar en el restaurante (show de bailes a las 13h00) o asistir a una cena show de mayor envergadura. Comienza a las 18h00 los martes, miércoles y viernes (de diciembre a junio, solo los martes y viernes). Tiki Village está cerrado domingo y lunes.
 
La excursión alrededor de la isla, si prefieres no conducir, la puedes contratar con guía en un bus climatizado (38 euros). Dura unas 4 horas. U opta por la excursión en jeep que se adentra por el valle Opunohu, trepa hasta Le Belvédère y continúa más arriba hasta un lugar conocido como Montaña Mágica (38 euros). Disfrutarás de la mejor vista panorámica de Moorea (360°).
Bonitas vistas desde lo alto también son posibles en un paracaídas ascendente. El trayecto de 10 minutos puedes hacerlo solo o en pareja. Alcanzas unos 90 metros de altura. Lindas vistas del litoral norte de Moorea.
 
Vistas aun más espectaculares se consiguen volando en helicóptero. Es caro, pero si tienes el presupuesto ¡hazlo! Lo recomiendo a ojos cerrados. Está entre las actividades que más me han impactado en las islas tahitianas. El sobrevuelo de Moorea dura 15 minutos (252 euros). Puede extenderse a 45 minutos con un sobrevuelo parcial de Tahiti (504 euros).
Otra actividad que sobresale son los masajes tahitianos. Cuatro hoteles de Moorea tienen espá. Fue justamente en uno de ellos, Helénè Spa, que probé mi primer masaje. Te lo recomiendo. Tú eliges el aceite que quieres que te apliquen: de monoi, vainilla, tamanu, coco puro o leche de coco.
 
Estas actividades no requieren mayor esfuerzo. En la próxima entrada, qué pueden hacer en Moorea los más activos.